miércoles, 11 de noviembre de 2009

CONCLUCIONES DE SEMINARIO DE CONFLUENCIA RADICAL EN VILLA CARLOS PAZ

SEMINARIO DE DISCUSIÓN POLÍTICA

“DEBATIENDO EL PRESENTE,
CONSTRUYENDO EL FUTURO”

Los Jóvenes Radicales hemos puesto otra vez de relieve la función transformadora que poseemos en el seno de nuestro partido y de la sociedad en su conjunto.
Hemos aceptado el reto de los tiempos que corren, discutiendo problemáticas que en el presente exigen de nosotros una definición. Sin prescindir de la reflexión, hemos reafirmado nuestro rol de actores decisivos en la escena política y social y no de meros analistas descriptivos de una realidad por demás evidente. Apelamos al pluralismo y aún al disenso como base de la discusión y como presupuesto necesario para el conocimiento integral de cada tema. Y de este modo pretendemos seguir fortaleciendo nuestra organización para que se convierta en el nexo insoslayable entre los jóvenes y la política.


SALUD REPRODUCTIVA: Conclusiones.-

Estamos convencidos que el camino hacia una organización partidaria moderna que recomponga los lazos con la ciudadanía nace con un mayor compromiso y una mejor comprensión de las problemáticas que afectan y preocupan a la sociedad.
En una Argentina donde la intolerancia, la violencia y el enfrentamiento son permanentes, los jóvenes de la UNION CIVICA RADICAL nos dimos cita para debatir, para disentir y para volver a poner en la agenda política un tema ríspido que nos afecta socialmente. No desconocemos que se trata de un problema complejo que exige un análisis multidisciplinario, puesto que en él concurren factores biológicos, legales, culturales, filosóficos y teológicos. Dicha complejidad también se manifiesta en la necesidad de evitar planteos maniqueos y simplistas que reduzcan la discusión a la oposición o apoyo al aborto.
Los jóvenes creemos que la herramienta principal para abordar esta problemática es la prevención y la educación. Resulta imprescindible que se encuentre implementado cuanto antes en todas las Escuelas Primarias y Secundarias de cada rincón de nuestra extensa Provincia el Programa Nacional de Educación Sexual Integral, creado por la Ley Nacional Nº 26.150. Especial énfasis debe ponerse en la necesidad de adaptar los programas a la realidad socio-cultural de cada comunidad educativa, lo que será definitorio al momento de establecer modalidades de dictado y edad de inicio del aprendizaje. Sólo a través de la educación generaremos una conciencia real de la problemática planteada y una política de prevención eficaz, sin olvidar que la educación también debe constituirse en la herramienta básica para lograr la igualdad social.
Estamos a favor de la vida, estamos a favor de la igualdad y en contra de todo tipo de discriminación. El aborto, abstrayéndonos de toda discusión religiosa o teológica, es una realidad innegable, y no podemos desconocer que muchas mujeres por año mueren en nuestro país como consecuencia de la clandestinidad en la que se realizan estas prácticas. Frente a esta realidad, los jóvenes no podemos ser indiferentes. Mantener la situación actual es ser coherentes con la continuidad de un sistema perverso, que permite que mujeres con realidades adversas, mujeres que se encuentran en situaciones económicas desventajosas, sean víctimas de la ya marcada exclusión de un sistema, puesto que sólo éstas corren el riesgo de morir en un aborto practicado en la clandestinidad.
No vemos el aborto como solución. Hoy estamos en contra del aborto pero a favor de su despenalización, para evitar la criminalización de la mujer por un acto del que es víctima y que es llevado a cabo principalmente de a dos, dejándola en una situación de clara desventaja. Ante esta situación el Estado debe intervenir, no penalizando sino tendiéndole una mano a la madre en crisis asistiéndola desde una perspectiva multidisciplinaria, que le permita contar con todas las herramientas necesarias para tomar una decisión plena y que garantice no solamente su vida sino su posterior bienestar. El Estado debe ofrecer un sistema de salud pública que atienda en forma integral e igualitaria, garantizando las condiciones mínimas de salubridad para que, si luego de adoptados todos los recaudos y brindada toda la contención, la mujer toma la decisión de interrumpir un embarazo, su vida no corra riesgo y se realice un seguimiento posterior de la condición física y psíquica de la misma. En tal caso sería necesario contar con un protocolo o guía de atención como la que existe actualmente para la atención de los abortos no punibles, a los fines de tornar innecesarios los pedidos de autorización por parte de los profesionales médicos para realizar estas prácticas. Esto evitaría la judicialización de la situación de crisis, que al dilatar una decisión que exige solución inmediata, incrementa el riesgo para la salud de la mujer.
Estas medidas deben complementarse con un programa de Planificación Familiar segura y estable, a la que todos puedan acceder, y un Sistema de Salud Reproductivo moderno.
Somos concientes que fijar posición en un tema como éste no dejará conforme a todos, pero no podíamos dilatar un debate que urge y que no puede ser medido por réditos electorales, sino por sus devastadores costos en la sociedad; un tema que cuesta vidas, sobre todo entre los más postergados.
Una vez más reafirmamos el carácter progresista de nuestra organización política, aportando de esta forma al crecimiento cultural de nuestro país. Una vez más quienes nos presentamos como transformadores de la realidad tuvimos el coraje cívico y la honestidad intelectual de debatir UN TEMA TABÚ, UNA ASIGNATURA SOCIAL PENDIENTE. Los jóvenes de la Unión Cívica Radical seguimos luchando en forma coherente por una causa: lograr una sociedad más justa.

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